Brendan Buckley brindó un workshop de batería en Buenos Aires

El baterista estadounidense Brendan Buckley brindó un workshop de batería el pasado miércoles 24 de octubre en el auditorio de Saddleback Church (Palermo). Con motivo de su llegada al país para brindar dos shows junto a Shakira en el marco de El Dorado Tour –jueves 25 en el estadio de Vélez Sarsfield y sábado 27 en el de Rosario Central-, Buckley aprovechó la ocasión para realizar una clínica en la cual interpretó canciones, interactuó con el público, habló sobre su carrera y su set actual, entre otros temas.

Fotos: Sergio Godoy [Aloha Photo]
El evento, totalmente a beneficio del hogar de niños La Casita de Los Niños y el merendero Sol De La Cabaña, fue organizado por el productor Claudio Herrera (músico, productor artístico y ejecutivo, miembro de la Academia Latin Grammy, co editor en Universal Music Publishing Group y ganador de un Premio Gardel) y Saddleback Church Buenos Aires, quien apadrina tanto al hogar como al merendero a través del plan PEACE! . Además la actividad contó con el apoyo de firmas como Exosound, Audio Technica, Db Drums, Peipo Snacks, Circular Sound, Promusica, DW Argentina y Sabian Argentina, quienes ofrecieron algunos de sus productos durante el sorteo realizado al finalizar el seminario.

La tarde del miércoles le estaba dejando paso a la noche cuando Buckley- 44 años, apariencia de treintañero, oriundo de Morristown (New Jersey), practicante de judo, extenso CV musical en su haber- irrumpió en el auditorio de Saddleback ante un aplauso generalizado. De rasgos asiáticos y a la vez cosmopolitas (madre coreana, padre americano-irlandés), el baterista que toca con Shakira hace más de 15 años saludó al público presente en un logrado castellano y de entrada evidenció su humildad al afirmar que “este es tu momento. Para que  te expreses y me preguntes”. Acto seguido, el americano preguntó a los presentes qué es lo que hace un artista a través de la música y, una vez obtenida la obvia respuesta, mencionó la importancia de comunicar y comunicarse a través de los demás. También interrogó: “¿Por qué existe la batería? ¿Cuál es la función de este instrumento”.

Más tarde, el baterista, quien además grabó y tocó con múltiples artistas como Damien Rice, Tegan And Sara, Gustavo Cerati (sí, leíste bien), Miley Cyrus, Julio Iglesias, Gustavo Santaolalla, Alejandro Sanz, Ivete Sangalo, Macy Gray, Damien Rice, Thalia, La Santa Cecilia y Julieta Venegas, entre muchos otros artistas, impulsó a la audiencia a participar de un creativo juego. La idea era que el público dijera un adjetivo y a partir de allí el artista tocase un ritmo. Aparecieron entonces palabras como “emotivo”, “alegre”, “triste”, “perezoso”, “enojado”, “nervioso” y otras, que llevaron a que Buckley concienzudamente tratara de vehiculizarlas a través de un patrón rítmico. Fue, sin dudas, un intervalo emotivo, que dejó volar la imaginación tanto del músico como del público.

En cuanto a aspectos relativos a su persona, Brendan comentó que comenzó a tocar la batería en su adolescencia, sin imaginar lo que el futuro le depararía como profesional. Tras mencionar que luego estudió formalmente música en conservatorios y escuelas, el oriundo de New Jersey mencionó un dato que quizás pasó desapercibido para muchas y muchos, pero que es totalmente relevante: En sus primeros años musicales, Buckley realizaba algunas técnicas de meditación para relajarse cuando practicaba con su set. Valga aquí la subjetividad de quien escribe al remarcar la importancia de ello: muchos músicos profesionales, artistas de cualquier índole, deportistas y miles de personas en todo el mundo saben de los beneficios de meditar y respirar adecuadamente. El baterista de Shakira no es la excepción y detalló que “solía pasarme horas meditando y tratando de sentirme como resguardado por mi batería”. Eso le permitió, según explicó, comenzar a relajarse mientras tocaba ante amigos, pequeñas y medianas audiencias, hasta llegar a sentir un control total que más tarde le posibilitó no sentir inseguridad o temor en shows a gran escala, como es el caso de las presentaciones en estadios que realiza Shakira.

Luego de más preguntas sobre rutinas, modos y dinámicas a la hora de tocar; su vida personal, el híbrido set DW con el cual mixtura ritmos acústicos con electrónicos, el monitoreo intraural in ear que utiliza y otras cuestiones, el baterista tomó sus palillos Vic Firth y se puso manos a la obra. Primero realizó una intro sobre los toms, para entrar en clima y armonía con el instrumento. Posteriormente, con firmeza, pero a la vez con elegancia y la tranquilidad de un monje budista, interpretó ese gran hit de Shakira llamado “Si te vas”, incluído en Dónde Están Los Ladrones? (1998, Sony Music Latin). Aquí se pudo apreciar groove, consistencia y relax, con  un Buckley que exhibía todo su bagaje musical de más de dos décadas de carrera. Sobre el cierre, el responsable de la sección rítmica de la artista colombiana desparramó ritmos sólidos y certeros sobre su DW, que seguramente John Bonham (Led Zeppelin) hubiera aprobado.

Brendan Buckley tocó con Shakira en Buenos Aires el jueves 25 de octubre y el sábado 27 hizo lo propio en Rosario. Antes de subirse al escenario de dos estadios abarrotados de gente, el baterista estadounidense estuvo en Palermo, ante un auditorio de Saddleback Church colmado por músicos –muchos no eran bateristas-, productores, gente ligada a la música y personas particulares que quizás se acercaron para conocer el modo de vida de un músico profesional. Más allá de lo estrictamente musical y técnico, la posibilidad de escuchar las palabras y la experiencia, tanto artística como de vida, de alguien que hace más de veinte años recorre el mundo, es algo que escapa a la cotidianeidad de muchas y muchos. Por lo tanto, todas y todos los que asistieron se llevaron algo a casa, alguna enseñanza, historia, groove, premio, foto, etcétera. Pero Brendan, ese baterista judoca que inició su camino hacia la suavidad (N de R: el término japones judo puede traducirse así) musical hace más de dos décadas, dio una valiosa lección para cualquiera, a lo mejor la más importante de todas las cosas que dijo: los sueños son posibles y están para ser cumplidos. ¡Que sigas grooveando, Brendan!

Redacción: Hernán Osuna

Mirá la entrevista con Brendan Buckley acá: